
La leche más mala del supermercado



Después de comprobar cuánto postureo hay en el mundo de la cerveza, del vino, de la ginebra y del café, quedaba un producto al que también le han salido entendidos como setas: el queso. En poco tiempo se ha pasado de no distinguir un camembert de un mini babybel a sentenciar sobre afinaciones, pastas blandas con leche cruda y denominaciones de origen ignotas para los que nos rodean, lo que genera una duda razonable: ¿sabemos realmente de qué hablamos?
Para responder a esta pregunta, en la muestra España, el país de los 1000 quesos, que se celebra desde hace años en la feria Alimentaria en Barcelona. Allí dieron a probar a los asistentes dos quesos manchegos sin decirles qué eran. Uno era artesano de verdad, y el otro, industrial de marca blanca. Si quieres saber cuál gustó más, mira el vídeo, en http://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2016/06/22/articulo/1466598846_358001.html?autoplay=1?id_externo_rsoc=TW_CM_ECD.

Noticia aparecida en ion litio, el día 28 de diciembre.
Excepcionalmente, desde Coca-Cola España han decidido demostrar que en España también pueden funcionar los sabores “raros” lanzando, al igual que hacen en otros países (muy especialmente Japón), un nuevo sabor de Coca-Cola en edición limitada. La elección del sabor, a la que se ha llegado después de miles de votaciones en su página web, no puede ser más nuestra: Coca-Cola con sabor a chorizo.
Es cierto que es un sabor extraño, pero no hay una intención de que perdure. Se trata simplemente de una campaña viral con la que conseguir publicidad para la marca y, como ya hemos dicho, el sabor se ha elegido a través de votaciones en la página web de la marca, lo que explica la elección de una variedad tan “curiosa”. Eso sí, los que la han probado dicen que no está nada mal. De hecho, el sabor está bastante conseguido, aunque evidentemente se nota “artificial”, como el típico “sabor a jamón” de las patatas fritas.
Evidentemente, disfrutar de un auténtico chorizo español en formato líquido y con burbujas es una experiencia extraña, pero hay quien ha visto múltiples posibilidades en la misma. De hecho, el propio Ferrán Adrià ha declarado que, como concepto culinario, este tipo de Coca-Colas con sabor a comida le parecen sumamente interesantes, y pueden dar una nueva dimensión a platos de cocina tradicional como el pollo a la Coca-Cola. Adrià y sus alumnos han recibido como regalo especial por parte de la compañía un cargamento de 500 latas con el que experimentar nuevas recetas.
Este nuevo sabor estará disponible con un stock limitado del que solo se han puesto a la venta 100.000 latas en toda España, así que ¡daos prisa en conseguir la vuestra! Puede encontrarse en grandes superficies o incluso comprarse en eBay a precio de oro, donde ya hay gente revendiéndolas. Esto último no os lo aconsejo, ya que las últimas pujas que he visto han llegado a ser de 5 a 7 € por lata.
Supongo que, más que para beberla, la intención de muchos compradores será conservar como recuerdo la lata de esta Coca-Cola con sabor “patrio” antes de que desaparezca de las tiendas. Aunque, quien sabe, quizá si tiene éxito se quede con nosotros…