Hostelería y comercio pierden al año € 1600 millones en hurtos

Toca Comer. Hostelería y comercio pierden al año € 1600 millones en hurtos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Las asociaciones que integran el comercio, la fabricación y la hostelería han analizado hoy en rueda de prensa en Madrid el impacto de la Reforma del Código Penal en los hurtos comerciales. Un problema de importante dimensión económica y social contra el que luchan desde hace años, y en el que legalmente se habían sentido desprotegidos.

La Reforma del Código Penal elimine el concepto de falta para tratar los hurtos como delitos leves y que la multireincidencia, la rotura de los dispositivos de alarma y seguridad y la autoría de grupo criminal no organizado se consideren agravantes en este tipo de prácticas

Las organizaciones han destacado también los elevados costes que tiene para las empresas combatir este tipo de acciones. Y es que a los más de € 1.600 millones que anualmente se pierden a causa de los hurtos hay que sumar las inversiones para protegerse de los hurtos comerciales, la dedicación de recursos humanos a gestionarlos, etc…

Se trata de un problema que resta competitividad a las empresas y reduce, por tanto, su capacidad de crecer y crear empleo. Por ello, el director general de ASEDAS, Ignacio García Magarzo , ha destacado “el esfuerzo conjunto del sector para reducir este tipo de prácticas y el hecho de que, con la Reforma, todo el hurto comercial se considere un delito y no una falta como sucedía hasta ahora”.

Por su parte, el director general de AECOC ha manifestado también que “el pequeño comercio va a obtener importantes ventajas de esta medida porque a menudo son quienes tienen mayores dificultades para poder invertir en la prevención de este tipo de prácticas”

Alarmas hasta en la carne de los supermercados

Toca Comer.   Alarmas hasta en la carne de los supermercados. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El mercado callejero de Sant Cosme en El Prat (Barcelona), además de decenas de puestos legales, alberga semanalmente a unos singulares «manteros» que ofrecen a bajo precio  productos Hacendado y Deliplus, las marcas blancas de Mercadona. Perfumes, anchoas y embutidos ibéricos de todo tipo son algunos de los productos ofrecidos en el mercado callejero. “Ya sabemos que los roban aquí”, explica un vigilante de seguridad de Mercadona. “Son tantos hurtos que la mayoría de veces ni llamamos a la policía”, añade.

Los precios en los mercados callejeros suelen ser hasta un 70% inferiores a los de los establecimientos. Se trata de la venta de los artículos robados en los supermercados, una problemática que supone 1200 millones de euros en pérdidas para las compañías de distribución, un 1% de su facturación anual, según explica Aecoc, la asociación de fabricantes y distribuidores que agrupa a las principales cadenas de supermercados.

Refuerzos

El aumento de robos de productos básicos de alimentación ha hecho que los supermercados aumenten los mecanismos de seguridad para frenar los robos. La cooperativa valenciana Consum ha renovado el sistema de arcos y alarmas en la mayoría de sus 450 establecimientos con nueva tecnología.

En un supermercado de la Travessera de Dalt (Barcelona), salta a la alarma cuando un comprador sale del establecimiento. El encargado de seguridad retira una bandeja con bistecs. “Hay que quitarle la alarma. Ahora también protegemos esto porque nos lo roban mucho”, explica.

Los sistemas de seguridad que ahora también han llegado a la carne, las pastas dentales e incluso a la crema Nivea ya se aplicaban a las botellas de aceite de oliva, los ibéricos, las cuchillas de afeitar y a las bebidas alcohólicas (que se envuelven en carcasas de plástico), los productos más buscados por quienes cometen hurtos en este tipo de establecimientos.

Ampliar en: Economiadigital

Related Posts with Thumbnails