Los consumidores son irracionales en sus compras

Toca Comer. Los consumidores son irracionales en sus compras. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El consumidor no sabe por qué compra. En la mayoría de las ocasiones es un simple impulso emocional, que por muy simple que parezca, termina en una decisión de compra favorable para la marca. Pero, la estrategia llevada a cabo anteriormente por la marca, es el resultado de ese impulso. Como todos sabemos, el mundo es un mundo consumista. Un mundo deseoso por adquirir nuevos productos, ya que todo lo nuevo, tiende a ser objeto de admiración.

El consumidor, según revela un estudio realizado en el MIT por un reconocido economista, reveló que la decisión de compra, es irracional en algunos casos. Una investigación, lo mostró de la siguiente manera. Al salir a la calle y vender dos tipos de chocolate, el primero a la cantidad de 1, y el segundo a la cantidad de 15, la gente prefirió el de 15. Al preguntarle el porqué de su decisión, ellos adjudicaron su decisión, a su percepción de calidad. Pero, al poner en contraparte los precios, y bajar el primero a la cantidad de 0, es decir, gratis, y el segundo a la cantidad de 14, las personas prefirieron el gratis.

El análisis resultó, que la gente al comprar, tiene un miedo a perder, a que el producto no cumple sus expectativas. Al preferir el de 15, en el primer caso, su sensación fue: asegurar la adquisición de un producto de calidad. Y en el segundo caso, la sensación de no perder nada, al ser éste, gratis.

Estudios de este tipo, revelan de qué manera se pueden vender productos y servicios. Analizar el entorno, el comportamiento social, la manera de pensar del consumidor y sus principales instituciones en las cuales se desarrollan. Una nueva herramienta para descifrar la estructura de pensamiento de los consumidores, y poder generar mejores estrategias de venta.

Fuente: roastbrief

Irracionalidad frente a lo gratuito y chocolate

Toca Comer. Irracionalidad frente a lo gratuito y chocolate. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En un experimento realizado por Dan Ariely y presentado en su libro Las trampas del deseo, se vendieron dos tipos de chocolate a diversos grupos de estudiantes escogidos al azar: las exclusivas trufas de Lindt de Suiza y los más corrientes bombones Hershey Kisses.

Las trufas Lindt se vendían a 15 céntimos (aproximadamente la mitad de su precio al por mayor). Los bombones Hershey, a un céntimo. Como era de esperar, los participantes escogieron los Lindt: son de mejor calidad y eran baratísimos.Concretamente, el 73 % escogió las trufas.

Pero todo cambió en cuanto los bombones Hershey se venddieron a cero céntimos, es decir, completamente gratis. Entonces, el 69 % de los estudiantes escogieron los más corrientes Hershey sencillamente porque eran gratis. Lo cual no tenía una explicación racional, pues el precio de los Lindt continuaba siendo de 14 céntimos de diferencia de los Hershey: en este segundo experimento se había reducido su precio de los 15 a los 14 céntimos.

Entonces ¿por qué lo gratis es capaz de desbaratar el análisis racional? Ariely lo explica así:

La mayoría de transacciones tienen ventajas y desventajas, pero cuando algo es GRATIS, nos olvidamos de estas últimas. Lo GRATIS nos proporciona tal carga emocional que percibimos lo que se nos ofrece como inmensamente más valioso de lo que realmente es. ¿Por qué? Creo que es porque los humanos tenemos intrínsecamente miedo de perder. El auténtico encanto de lo GRATIS está conectado a este miedo. No existe posibilidad de pérdida cuando elegimos un artículo GRATIS. Pero supongamos que elegimos el artículo que no es gratis. Entonces existe la posibilidad de haber hecho una mala elección (la posibilidad de haber perdido). Así que, cuando se nos permite elegir, nos decantamos por lo que es gratis.

Fuente: Xataka Ciencia

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