Heinz retira kétchup que contenía pelos de roedores

Toca Comer. Heinz retira kétchup que contenía pelos de roedores. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil prohibió la venta en ese país de un lote de salsa  kétchup  de Heinz, producida en México, por detectar fragmentos de pelo de roedores en el producto.

Según el diario oficial brasileño, desde principios de este mes, el Centro de Vigilancia Sanitaria de Sao Paulo habría ordenado el retiro del lote 2K04, que fue importado desde México el 2012.

Los productos con los códigos y fechas reportados en Brasil fueron fabricados en México en el año 2012 y ya no se encuentran presentes en el mercado brasilero.

Heinz México, presidida por Atilio Urdaneta, sostuvo que la seguridad alimentaria y la calidad de sus productos son de la más alta prioridad para la firma.

La Compañía está tomando este asunto muy seriamente y estamos en total cooperación con las autoridades brasileras. Todos los productos importados en Brasil son producidos bajo los más precisos estándares de calidad y seguridad alimentaria”, afirmó.

 

Una solución para extraer el ketchup fácilmente de la botella

Toca Comer.Una solución para extraer el ketchup fácilmente de la botella, Marisol Collazos Soto
No hay nada más frustrante que tener que enfrentarse a su botella casi vacía de ketchup, que no se es capaz de recuperar las últimas gotas de la famosa salsa roja. Por no hablar de que al agitar la botella acaba más salsa de tomate en  nosotros que en los platos que. Afortunadamente, gracias a científicos del MIT, este drama va a terminar, según Time.

¿Cómo? Con LiquiGlide, un revestimiento «muy resbaladizo»  no tóxico, que se puede utilizar con muchos alimentos y es adecuado para el envasado en diversos soportes tales como vidrio o plástico.

Para los escépticos, esto es lo que ocurre con la sustancia desarrollada por investigadores del MIT:

Hasta ahora, la salsa de tomate, de acuerdo con Heinz, sale a velocidad de 0.045 km/h fuera de la botella. Es decir, más lenta que la tortuga gigante de Galápagos que se mueve, en promedio a 0,25 km/h, de acuerdo con el Zoológico de San Diego.

Como se puede ver con este otro video de una botella de salsa de tomate, sin LiquiGlide:

Originalmente, el equipo de investigación trató de crear durante años, una capa resbaladiza para ayudar a deshacerse fácilmente del hielo o aceite en las tuberías, explica el sitio web de Physics Central. Hasta el día en que pensaron interesarse  en los condimentos.

Uno puede cuestionar el valor de este tipo de descubrimiento, Dave Smith, quien dirigió el estudio, se explica en Co.Exist Fast Company:

«Es curioso, todo el mundo se pregunta:» ¿Por qué las botellas ¿Qué está mal «? Usted debe explicar a ellos que el mercado de cilindro, simplemente contando las salsas, es un mercado de 17 millones de dólares (…) Y si todas las botellas tuvieran nuestra invención, creemos que podría evitarse  la pérdida de un millón de toneladas de alimentos cada año «.

La semana pasada, LiquiGlide quedó en segundo lugar entre  215 equipos, en la MIT 100000$ Entrepreneurship Competition. El equipo también ganó el Audience Choice.

Queda la cuestión de la comercialización del producto. Por el momento nada está listo, el equipo aún no ha sido nombrado, todavía es temprano.

Espejo para detener la obesidad

Se dice, quizá sea cierto, que una imagen vale más que mil palabras. Por otra parte, también se afirma que un espejo nunca miente. Nicolas Guéguen y sus colegas, de la Universidad del Sur de Bretaña en Lorient, Francia, han conseguido unir estas dos creencias de una manera ciertamente original.

A la obesidad le llaman la epidemia del siglo XXI, es obvio que en los países del Primer Mundo. Entre los alimentos que provocan esta epidemia está el azúcar refinado o las grasas, ambos componentes muy importantes de algunas de las salsas que más utilizamos, y entre ellas, la mayonesa, el ketchup o la mostaza. Así, provocar conductas que disminuyan el consumo de estas salsas es una de las vías de prevención y cambio de comportamiento que pueden ayudar a disminuir la obesidad.

Guéguen y su grupo han conseguido este menor consumo con una técnica sencilla y barata: han colocado un espejo en el mostrador donde se sirven estas salsas en un comedor universitario de autoservicio. La muestra son 941 estudiantes de 18 a 22 años. Los sujetos son observados cuando pasan por el mostrador con las salsas, mostrador que en unos casos tiene el espejo y en otros, no. El muestreo se hizo durante seis días repartidos en dos semanas, entre las 12 y las 13 horas que es el pico de llegada de los estudiantes al comedor. No todos consumen salsas y muchos ni siquiera se acercan al mostrador que han preparado los investigadores: aproximadamente, el 23% salsea su comida. El espejo está colocado de tal manera que todo el que quiera se ve la cabeza y el tórax. Los autores del trabajo toman nota de si el sujeto se mira en el espejo, qué tipo de salsa coge y cuantas veces presiona el dosificador.
Que haya o no espejo no influye en que se tome salsa: 22.15% con espejo y 23.84% sin espejo. Consumen más mayonesa y ketchup los hombres que las mujeres; para la mostaza no influye el sexo. Por tanto, los hombres consumen más salsas que las mujeres. Sólo el 5.2% se mira en el espejo cuando se sirve la salsa, sin diferencias entre sexos. Pero los pocos que se miran en el espejo, sean del sexo que sean, consumen menos salsa. Es evidente que hay que conseguir que más consumidores se miren en el espejo.

*Guéguen, N., A.-S. Delcroix, L. Dubern, M. Dulin, O. Faye, C. Grau, H. Kerzerho, A. Le Bourvellec, J. Le Caignec & A. Le Guen. 2010. La tecnique de «l’exposition au miroir» modifie-t-elle le comportement alimentaire? Une illustration dans un restaurant universitaire. Cahiers de Nutrition et de Diététique 45: 37-43.

Fuente:  La biología estupenda

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