
Fuente: Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health, news release, Nov. 18, 2014

Fuente: Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health, news release, Nov. 18, 2014
A partir del martes los productos que no cumplan con los criterios nutricionales acordados no podrán anunciarse de lunes a viernes de 2:30 a 7:30 de la tarde y los fines de semana de 7:00 de la mañana a 7:30 de la tarde. En “publicidad de alimentos y bebidas no alcohólicas” se establece que solo podrán publicitarse en horarios de audiencia infantil aquellos productos que cumplan con los criterios nutricionales que fueron fijados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
Los menores llegan a ver al año hasta 40 mil spots de alimentos procesados, de los cuales, alrededor de 42 por ciento corresponde a alimentos, de los que 39% hace referencia a golosinas, 12% a frituras, 9% a bebidas calóricas, 8% a galletas y 7% a pastelillos.
La estrategia de lucha contra el sobrepeso, la obesidad y la diabetes forma parte las reformas impulsadas en materia de publicidad y etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas, incluye también la obligatoriedad de que los productores de alimentos y bebidas otorguen en los etiquetados frontales información al consumidor sobre los valores nutricionales de sus productos. No se permitirá un etiquetado frontal confuso.
Fuente: ClubDarwin.NET


Hace tiempo que los pediatras reclaman un marco regulatorio que ponga orden en el pujante mercado de los productos alimenticios específicos para niños de uno a tres años, igual que el que existe para los bebés hasta los 12 meses. La UE empezó a trabajar en ello y encargó a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que, de entrada, investigara las posibles carencias nutricionales de los menores europeos de esas edades para ponerlas en relación con los refuerzos que ofrecen las leches de crecimiento, un producto que se ha popularizado en los últimos años. La primera conclusión, derivada de unestudio realizado por el panel científico de nutrición con datos de todos los países miembros, es que estos preparados no aportan un valor añadido a una dieta equilibrada.![]()
El sector de los preparados lácteos de crecimiento es muy heterogéneo. Unos están enriquecidos con minerales y vitaminas, otros con hierro y ácidos omega 3, otros llevan carbohidratos… ¿Cuáles de estos nutrientes se deben realmente reforzar en esas edades y en qué medida? ¿Es conveniente en todos los casos o solo en situaciones de carencia? “Como no hay directrices generales sobre lo que debe contener una leche de crecimiento y en qué casos debe prescribirse, los médicos las recomiendan o no con criterios individuales”, apunta José Manuel Moreno, coordinador del comité de nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP).
El estudio de la EFSA afirma que “la ingesta diaria de calorías proteínas, sal, potasio, calcio, fósforo y vitaminas es la adecuada”, aunque advierte de que el aporte de fibra dietética es bajo. Solo detecta carencias de manera general, aunque en niveles que difieren según los países, en DHA (ácido graso omega 3), hierro, vitamina D y yodo. “La administración de preparados lácteos puede ser una vía para aumentar la ingesta de estos nutrientes. Pero hay otras alternativas eficientes, como la leche de vaca enriquecida, los cereales enriquecidos y el consumo regular de carne y pescado, para alcanzar el aporte que los niños necesitan a esas edades”, apunta la EFSA.
Ampliar en: ElPaís.com

Existen muchos padres preocupados y organizaciones de salud que creen que hay una causa – efecto, entre la relación del azúcar y el brincar como niños sin control, inclusive hay ciertas organizaciones de salud que insisten que el “gobierno”, agencias profesiones y la industria alimentaria han hecho caso omiso de la evidencia de que la dieta afecta el comportamiento. Sin embargo, la mayoría de los estudios hasta la fecha NO han encontrado una conexión, y la mayor parte de la industria médica mantiene que no existe una relación conocida entre el azúcar y la hiperactividad.
La idea de que los alimentos pueden tener un efecto en el comportamiento creció popular en 1973 cuando alergólogo Benjamin Feingold, MD, publicó «la Dieta Feingold». Abogó por una dieta libre de salicilatos, colorantes alimentarios y aromatizantes artificiales para el tratamiento de la hiperactividad. Aunque la dieta Feingold no pedía la eliminación de azúcar específicamente, muchos padres pensaron entonces que sería mejor evitar los aditivos en la comida, pero sorprendentemente un poco más tarde la azúcar refinada pronto fue objeto de escrutinio.
La realidad es que no hay evidencia científica para apoyar esta creencia.
Un estudio de 1978 publicado en la revista “Food and Cosmetics Toxicology” encontró que al aplicarle una prueba de tolerancia de glucosa a los niños hiperactivos el resultado sugería una hipoglucemia reactiva (baja azúcar en la sangre ). Hasta ahora, sin embargo, no hay buenas teorías para explicar la conexión.
Un estudio se propuso probar la expectativa de los padres que pensaban que el azúcar tenía un efecto negativo en sus hijos (3). En el experimento, a la mitad de las madres se les hizo creer que sus hijos estaban tomando algo azucarado. A la otra mitad, le revelaron que las bebidas contenían un endulzante artificial, no azúcar.
Cuando se les pidió que observaran y calificaran la conducta de sus hijos, las que pensaban que habían consumido azúcar dijeron que estaban más hiperactivos que las que sabían que habían tomado un placebo.
Pero hubo otro truco en el estudio. Mientras las madres estaban observando a sus niños, los investigadores las estaban observando a ellas. Notaron que las madres que creían que sus hijos habían tomado demasiada azúcar no sólo los criticaban más, sino que se mantenían más cerca de ellos y los observaban con más ahínco.
Así que la presunta azúcar no había cambiado la conducta de los niños sino la de las madres. (mas aquí)
Ampliar en: Papá Escéptico
Imagen: YOCUNA ARTE EN AZUCAR via photopin cc
Pensar que porque algo lo cultives de acuerdo con un reglamento y solo le pongas insumos naturales va a ser más sano es el tipo de razonamiento que hace la gente que piensa que si se le cae un diente viene el ratoncito pérez. Asumir que la agricultura ecológica, con la caída de producción, puede ser una alternativa viable es pensamiento propio de un niño de 11 años. Creo que este vídeo confirma mis impresiones:
Hala, id a que el granjero os presente a la vaca y luego os la comeis. Lo que no explica es si el niño también participa en la matanza. Lo dicho, razonamientos simplistas, propios de un niño de 11 años, pero no de un científico. Ciencia para gente que todavía cree en los reyes magos.
Ampliar en: Los productos naturales ¡vaya timo!

Desde un punto de vista nutritivo, los productos lácteos contribuyen de manera importante a una correcta alimentación del niño y del adolescente gracias a la gran variedad de nutrientes de su composición, la elevada densidad de nutrientes y su adaptabilidad permiten que puedan formar parte de dietas variadas y cumplir distintas funciones nutricionales.
En cuanto al número de raciones recomendadas, en el caso de los niños, pasados los primeros años, se recomiendan 2-3 raciones diarias que se aumentarán a 3-4 raciones durante la fase de rápido crecimiento de laadolescencia. En principio, y si no existe sobrepeso o antecedentes familiares de dislipidemia, es recomendable que tanto niños como adolescentes tomen lácteos sin desnatar o enteros, ya que al retirar la grasa se pierden vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales.
En el caso de baja tolerancia a la leche por la presencia de lactosa, la amplia variedad de productos lácteos permite otras alternativas, como por ejemplo el yogur, el queso y otras leches fermentadas.
Otros productos lácteos como los batidos, helados, etc., pueden utilizarse como recompensa. El consumo de batidos de leche o yogur ofrecen una alternativa saludable al combinarse con fruta. En cuanto a la mantequilla, su consumo, más limitado, contribuirá a la variación dietética que tanto necesita el niño.
Fuente: Productos lácteos insustituibles

La costumbre del pastel de aniversario fue observada durante breve tiempo en la antigua Grecia. Resurgió entre los campesinos alemanes en la Edad Media, a través de un nuevo tipo de celebración, una Kinderfeste, ofrecida específicamente a un niño o niña (Kind).
En cierto modo, esto señaló el comienzo de las fiestas infantiles de cumpleaños, y en muchos aspectos un niño alemán del siglo XIII recibía más atenciones y honores que sus coetáneos de los tiempos modernos. Una Kinderfeste comenzaba al amanecer. El niño agasajado era despertado por la llegada de un pastel coronado con velas encendidas. Estas velas se cambiaban y se mantenían encendidas durante todo el día, hasta que, después del ágape familiar, se despachaba el pastel. El número de velas era igual al de los años que cumplía el niño, más una, que representaba la «luz de la vida».
La creencia en que una vela simboliza la vida se encuentra a través de toda la historia. Macbeth habla de la vida como una «breve candela», y el proverbio advierte contra «quemar la vela por ambos cabos».
El niño o niña recibía también regalos y seleccionaba el menú para el banquete familiar, pidiendo sus platos predilectos. Nuestra costumbre de pensar un deseo y soplar las velas procede también de la Kinderfeste alemana. Las velas de cumpleaños debían apagarse con un solo soplido, y el deseo, en caso de convertirse en realidad, debía mantenerse en secreto.
El folklore del cumpleaños alemán tenía otra costumbre que ya no se observa hoy. El Hombre del Cumpleaños, era un gnomo barbudo que hacía unos obsequios adicionales a los niños que se habían comportado bien. Aunque este personaje nunca alcanzó la categoría de un Santa Claus o Reyes Magos, a principios del siglo XX aún se vendían en Alemania muñecos que lo representaban.
Fuente: Culturizando
Imagen: unpatitodegoma via photopin cc

El tipo de televisión que las familias ven influye en la cantidad de comida basura que comen los niños en edad preescolar, según sugiere un nuevo estudio.
Los investigadores descubrieron que los niños que viven en hogares donde los padres ven de forma regular la televisión con anuncios consumían más comida basura y eran más propensos a tener una visión distorsionada de lo que es la comida sana que los niños que viven en casas donde los padres veían en la televisión contenidos grabados digitalmente sin anuncios u otro tipo de medios de comunicación sin anuncios de alimentos.
La relación entre ver la televisión y el consumo de comida basura era mucho más fuerte en las casas con «seguridad alimentaria» que en las que había «inseguridad alimentaria». Se considera que una familia tiene seguridad alimentaria si tiene un acceso fácil a los alimentos.
Ya que la inseguridad alimentaria se asocia con unos ingresos limitados, es algo que restringe la cantidad de dinero que pueden gastar las personas en comida basura. Pero las personas con seguridad alimentaria pueden permitirse los antojos cuando ven los anuncios de comida basura en televisión, explicaron los investigadores de la Universidad de Michigan.
Ampliar en: herenciageneticayenfermedad

Sirven para enseñar a los niños el típico protocolo a la hora de ponerse a comer, en ocasiones, somos los propios padres, quienes olvidan darles esas lecciones, para seguir a modo de aprendizaje a la hora de comer, y con estos fabulosos manteles, vas a poder hacerlos sin problemas.
Además, es divertido, ver en el mantel, la decoración del vaso, el plato, los cubiertos, donde colocar encima, lo que el niño vaya a utilizar, y sea él o ella mismo/a quien se lo preparé, le enseñas, apartes a modo de juego, como colocarlo todo.
Es una manera simple y divertida, con la que enseñar a los más pequeños de casa, el simple protocolo con el que colocar los utensilios a colocar en estos divertidos manteles.
Unos simples consejos…
La silla: deben esperar a que todos estén sentados para empezar a comer.
El grifo y la mano: Lavarse las manos antes de cada comida.
Los vasos: Beber agua.
El reloj de arena: Simboliza masticar con cuidado y comer despacio.
Los niños en la mesa: No apoyar los codos cuando se está comiendo-
Una boca con un cuchillo: Prohibido chupar el cuchillo.
Una boca con servilleta: Limpiarse la boca.
Un cepillo de dientes: Limpiarse los dientes después de cada comida.
Fuente: DOMOKING

Hasta ahora la comunidad científica pensaba que los alimentos que más les gustan a los niños son las patatas fritas, los caramelos y las bebidas azucaradas. Pero una reciente investigación desmiente que todos los menores de diez años tengan el mismo gusto por los alimentos y destaca la importancia del país de residencia, la cultura y la edad en estas preferencias.
El estudio, publicado en la revista Food Quality and Preference, analiza los gustos alimenticios de los niños y sus preferencias. Durante la investigación, que forma parte del proyecto Identificación y prevención de los efectos sobre la salud inducidos por la dieta y el estilo de vida en niños (IDEFICS, por sus siglas en inglés), se examinaron las preferencias de sabor en más de 1700 niños de entre seis y nueve años de edad procedentes de ocho países europeos (Italia, Estonia, Chipre, Bélgica, Suecia, Alemania, Hungría y España).
Los autores determinaron, mediante pruebas sensoriales, los gustos de los niños por la grasa, el azúcar, la sal y el glutamato monosódico, un potenciador del sabor que corresponde al quinto sabor básico, denominado ‘umami’.
“Los resultados fueron sorprendentes”, explica a SINC Silvia Bel-Serrat, única coautora española del estudio, que trabaja en la Universidad de Zaragoza. “Aunque a menudo se tiende a pensar que los niños comparten una predisposición común hacia las grasas y los azúcares, se observó que los de diferentes países no tenían de ningún modo preferencias similares”.
Más del 70 % de los niños alemanes prefirieron las galletas con grasas añadidas, frente a solo el 35 % de los chipriotas. Por el contrario, la mayoría de los alemanes prefirieron el zumo de manzana básico, mientras que los niños suecos, italianos y húngaros se decantaron por la opción con azúcares o aromas añadidos.
“Esto implica que las preferencias de sabor están influidas por factores culturales, pero también observamos que estos gustos se desarrollan de forma similar a medida que los niños se hacen mayores”, afirma Anne Lanfer, autora principal del estudio e investigadora en el Instituto de Epidemiología y Prevención de Bremen (Alemania). Así, en los ocho países los niños mayores tenían una mayor preferencia por el azúcar y la sal que los pequeños.
En cuanto a los niños españoles, el 60 % se decantó por el zumo de manzana con azúcar añadido. Con respecto a las galletas, el 62 % prefirió la galleta con grasa añadida y el 70 % eligió aquella con sal añadida con respecto a la básica. «Cabe destacar que los niños españoles fueron los que se decantaron en mayor grado por el sabor umami (alrededor de un 65 %) en comparación con el resto de niños europeos», estima Bel-Serrat.
El equipo de investigación también valoró si los gustos variaban según el género del niño, su umbral de percepción de los sabores, el nivel educativo de los padres, los patrones de alimentación durante la edad temprana, el tiempo dedicado a ver la televisión y el uso de alimentos como recompensa por parte de los padres.
Los resultados mostraron que no existía relación entre estos factores y la preferencia por el azúcar, la grasa, la sal y el umami entre los niños; a pesar de que se les había atribuido previamente una influencia en las preferencias de sabor.
Para los investigadores, el estudio tiene implicaciones importantes. “Hay una tendencia a realizar programas de prevención dietéticos uniformes en países europeos. No obstante, las preferencias de sabor varían según el país y el mismo programa no será igualmente eficaz en todos los países”, apunta Lanfer.
Por ejemplo, promover el consumo y la distribución de zumo de manzana no azucarado sería más eficaz en Alemania, donde su aceptación es alta, que en Hungría, donde a la mayoría de los niños les gusta el zumo con azúcar añadido.
Es más, sabiendo que los niños cambian sus predilecciones a medida que se hacen mayores, “todavía cabe la esperanza de que las preferencias de sabor de los niños no sean estables y que puedan ser influenciadas por sus padres y por el ambiente que les rodea”, concluyen los autores.
Fuente: sinc

La marca Fruit Shoot, propiedad de Britvic plc, es la bebida preferida para niños en Gran Bretaña y ya está presente en más de 10 países de todo el mundo donde está cosechando éxitos creando y dinamizando la categoría de bebidas dirigidas a niños.
Por su sabor, composición y funcionalidad del envase, Fruit Shoot no sólo gustará a los niños sino también a sus padres:
• Con un contenido de zumo de fruta del 8%, sin azúcar añadido (con azúcares naturalmente presentes en el zumo: 0,8 g por 100 ml), bajo en calorías (5 kcal por 100 ml) .
• Su envase divertido y colorido no pasará desapercibido. Además, gracias a su tamaño y a su práctico tapón deportivo que los niños pueden abrir y cerrar, Fruit Shoot se convierte en la bebida perfecta para disfrutar en múltiples ocasiones y lugares.
Disponible en dos formatos:
• Multipack de cuatro unidades de 200ml en tres sabores: naranja, fresa – frambuesa y tropical
• Unidades sueltas 275ml en tres sabores: naranja, fresa – frambuesa y manzana – grosella negra

Un estudio llamado ‘Fuentes alimentarias de energía, grasa total, grasa saturada, sodio, azúcar y ácidos grasos trans en la dieta española‘ elaborado por el Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid ha realizado una radiografía exhaustiva sobre los hábitos alimenticios de los españoles para determinar de qué alimentos proceden las calorías que consumimos.
El informe se ha elaborado tomando como referencia casi un millar de escolares de más de siete y menos de 12 años y 1060 adultos de más de 17 años de diez provincias españolas. Los resultados han sido sorprendentes. El estudio revela que los principales suministradores de energía en la dieta de los niños españoles se encuentran en los aceites, leche, pan, galletas, bollería, embutidos y fiambres, chocolates y derivados, pasta, arroz y carne de vacuno. En el caso de los adultos, la clasificación también estaría encabezada por los aceites, pan, leche, bollería, embutidos y fiambres, quesos, galletas, pasta, arroz y carne de vacuno.
Ampliar en: bienestar.com

Un estudio realizado en EE.UU. publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) muestra por primera vez un vínculo entre el bisfenol A y la obesidad infantil. Se ha retirado del mercado europeo y americano para la fabricación de biberones, este componente químico también está presente en los tiques de compra y latas de refrescos y alimentos .
«Esta es la primera vez que un producto químico en el medio ambiente está relacionada con la obesidad en los niños en una amplia muestra representativa a nivel nacional», dijo el Dr. Leonardo Trasande, profesor asistente de pediatría de la Universidad de Nueva York y autor principal del estudio.
Resultados del estudio
Los resultados del estudio, que involucró a 2838 niños de 6 a 19 años, los investigadores compararon la tasa de bisfenol A en la orina de los jóvenes y encontraron que los que tenían un nivel superior eran dos veces más propensos a ser obesos que los que tenían un índice de Bisfenol A más bien débil.
«Estos resultados demuestran una vez más la necesidad de ampliar nuestro enfoque para luchar contra la epidemia de la obesidad», dice el Dr. Trasande. Está claro que «una dieta poco saludable y la falta de ejercicio contribuyen al aumento de la masa grasa en el cuerpo, pero es evidente que esto no es todo», añade. Según él, «el estudio sugiere que también se deben tener en cuenta las posibles causas ambientales, en particular los productos químicos, que podrían ser un factor que contribuye a la obesidad».
Un componente peligroso
El bisfenol A se sospechaba ya que es el origen de ciertos cánceres hormono-dependientes, como el de mama o cáncer de útero, causa de la diabetes, enfermedades cardiovasculares, alteraciones hepáticas y problemas de fertilidad.
En octubre de 2011, la Asamblea Nacional (Francia) había aprobado también una prohibición total del Bisfenol A para todos los contenedores de alimentos, a partir de 2014 – y en 2013, para los productos destinados a niños menores de tres años. Y en la conferencia ambiental, el gobierno francés dio su apoyo a la ley de Gerard Bapt, cuyo objetivo es prohibirlos.
No hay supuestos
La cautela de los investigadores, sin embargo, no debe dar lugar a sacar conclusiones apresuradas: «Decenas de investigación con animales de laboratorio expuestos a BPA no habían revelado ninguna relación entre la química y el peso. ‘
Si los niños obesos tienen más BPA en la orina, también puede ser debido a que consumen más productos que contienen este componente, como los refrescos y otros alimentos industriales ricos en grasas y azúcares. Otros factores también pueden entrar en juego en el desarrollo de la obesidad, tales como la falta de actividad física en particular.

Niñas y adolescentes trabajando sin contrato, privadas de libertad y en condiciones insalubres durante más de 72 horas a la semana por un salario de 0,88 euros al día, del que sólo podrán disponer cuando hayan transcurrido de tres a cinco años y que servirá para pagar su dote matrimonial. Ese es el sombrío escenario laboral de miles de jóvenes del estado de Tamil Nadu, al sur de la India, que son empleadas en condiciones que rozan la esclavitud por empresas textiles de aquel país que luego suministran sus productos a grandes firmas internacionales, entre ellas las españolas Inditex, El Corte Inglés y Cortefiel.
Un exhaustivo y documentado informe elaborado por el prestigioso Centre for Research on Multinational Corporations -una organización independiente holandesa sin ánimo de lucro que escruta a las grandes multinacionales- y el India Committee of the Netherlands -una ONG del mismo país impulsora de la campaña Clean Clothes (Ropas Limpias) contra la explotación vinculada al comercio textil- saca los colores a algunos de los gigantes mundiales de la moda por comerciar con esa presunta red de trabajo esclavo. Entre ellos, Tommy Hilfiger, Timberland, H&M, Marks&Spencer, Diesel, Gap, C&A, El Corte Inglés, Inditex -propietaria de Zara- y Cortefiel.
El informe, titulado Captured by cotton (Atrapadas en el algodón), relata el proceso de reclutamiento de miles de niñas y jóvenes indias de entre 14 y 20 años por los grandes fabricantes textiles de Tamil Nadu. La inmensa mayoría de ellas pertenece a los Dalit, la casta más baja de la India, considerada impura y dedicada a tareas marginales con míseros salarios: limpiadores, lavanderos, artesanos callejeros… Las adolescentes son atraídas por sus empleadores con falsas promesas de una vida mejor que incluye comida y alojamiento en las mismas factorías, y empujadas por sus padres por el reclamo de un salario diferido que cobrarán al acabar sus contratos para costear su dote y contraer matrimonio.
Precisamente el pasado miércoles, durante la presentación en Madrid de los resultados de Inditex en 2011, un periodista de la televisión pública francesa France 2 preguntó al presidente de la compañía, Pablo Isla, por qué permite el trabajo infantil en algunos de sus proveedores indios, y aseguró que la cadena emitirá en mayo un documental en el que supuestamente se demuestra que Inditex tolera la explotación de niños de 14 años. Isla respondió que esas preguntas eran «improcedentes» y estaban «fuera de lugar».
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