
En algunos países como México, Italia o ciudades como Nueva York (EE.UU.) se han anunciado impuestos sobre las bebidas azucaradas con la finalidad de acabar con una pandemia del siglo XXI, la obesidad. Realmente algunos estudios se sugería que dicha modalidad de impuestos podría reducir hasta un 20% la obesidad, pero había factores que no se tenían en cuenta.
Según una nueva investigación de Jason Fletcher, economista de La Follete School of Public Affairs de la Universidad de Wisconsin-Madison, David E. Frisvold, del Departamento de Economía de la Universidad de Iowa, y Nathan Tefft, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Washington, los impuestos adicionales sobre los refrescos no mejorarán absolutamente nada la salud de las personas, y la verdad es que sus palabras tienen muchísima lógica:
“Algunos estudios anteriores sugieren que los impuestos a las bebidas azucaradas reducirán hasta un 20% la obesidad, confiando en los datos caseros en lugar de los patrones de consumo individuales, asumiendo que los individuos no reemplazarán las calorías de los refrescos con calorías procedentes de otras fuentes”
“Por el contrario, nuestro estudio encontró que los aumentos en los impuestos de los refrescos se correlacionan con un menor consumo de azúcar, pero no con una reducción de la ingesta de calorías”
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Guinness y Heineken han retirado su patrocinio de los desfiles del Día de San Patricio en Nueva York y en Boston; por su parte, los alcaldes de estas ciudades cancelaron también su participación en el evento, tras el anuncio radical de la organización del desfile de prohibir la exhibición de banderas y símbolos LGBT.
Se trata de la última campaña del Departamento de Salud de Nueva York (EE.UU.), que desde hace unos años libra una particular batalla contra la obesidad. Después de plantar cara a las [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] y a los [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE], las autoridades han decidido ahora poner en guardia a sus ciudadanos frente a las raciones XXL que suelen servirse en la ciudad. La imagen corresponde a un anuncio en el metro.
Mientras que Nueva York (EE.UU.) ofrece una variedad considerable de restaurantes indios, un camión móvil de alimentos se asocia sobre todo con falafel, shawarma, tacos, y helados. Aparte de dosa cart en el campus de la Universidad de Nueva York en el centro de Manhattan, pocos vendedores ambulantes de comida desi han tenido imaginación.