«Muy temprano en la mañana, Adriana Álvarez ya estaba lista con su uniforme de McDonald’s para llevar a su hijo a la guardería. Pero este jueves no va a ir a trabajar, va a las protestas por un salario de US$15 la hora.
Fuente: BBC MUNDO
«Muy temprano en la mañana, Adriana Álvarez ya estaba lista con su uniforme de McDonald’s para llevar a su hijo a la guardería. Pero este jueves no va a ir a trabajar, va a las protestas por un salario de US$15 la hora.
Fuente: BBC MUNDO

El libro, “La leche y los productos lácteos en la nutrición humana”, asegura que los gobiernos deberían invertir más en programas para hacer que la leche y los productos lácteos estén disponibles para las familias pobres y que les ayuden a producirlos en casa.
“Como parte de una dieta equilibrada, la leche y los productos lácteos pueden ser una fuente importante de energía alimentaria, proteínas y grasas “, señaló la experta en nutrición de la FAO Ellen Muehlhoff, coautora de la publicación. “También son ricos en micronutrientes esenciales para luchar contra la desnutrición en los países en desarrollo, donde las dietas de las personas pobres a menudo se basan en almidón o cereales y carecen por ello de variedad.
Muehlhoff subrayó que para contar con una dieta saludable es necesario una combinación de alimentos, y la leche y los productos lácteos no son las únicas fuentes de nutrientes esenciales.
Pero mientras que la leche animal no se recomienda para niños con menos de 12 meses, son un vehículo eficaz para obtener nutrientes vitales y mejorar el crecimiento de los niños pequeños, cuya nutrición es fundamental en los primeros mil días de vida, según la experta de la FAO.
Sin embargo, a pesar de los beneficios que pueden ofrecer, la leche y los productos lácteos son todavía demasiado caros para las familias más pobres, advierte el libro.
Se espera que el consumo de lácteos en los países en desarrollo aumente en un 25 por ciento en 2025 como consecuencia del crecimiento demográfico y de los ingresos, pero la leche y los productos lácteos estarán todavía probablemente fuera del alcance de los hogares más vulnerables.
Fuente: FAO

Según esta imagen del Banco Mundial, mil millones de personas se van a la cama cada noche con hambre, una cifra alarmante que nos muestra qué pasa en el mundo hoy, donde el constante incremento de los alimentos dificulta cada vez más el acceso a la comida y saciar el hambre (sin entrar en el terreno de las consecuencias de una mala alimentación).
En tiempos donde el mundo presenta revueltas populares pidiendo a los gobiernos cambios, creo que es momento también de replantearse qué hacer con el hambre mundial, porque esta cifra, además de alarmante, crece día a día. La animación nos muestra que hay cosas para hacer, seguramente muchas deben ser impulsadas por los gobiernos, pero estoy seguro que si esperamos ese impulso se nos va la vida.
Ampliar en: El Mundo de Skizzo