El consumo habitual de yogur no mejora la salud

Toca Comer. El consumo habitual de yogur no mejora la salud. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El consumo de productos lácteos es una recomendación dietética esencial para mantener una dieta saludable, a pesar del mito muy extendido de que es malo para la salud beber leche.

Sin embargo, tras analizar la relación entre la ingesta regular de yogur y la calidad de vida relacionada con la salud, un estudio español en más de 4000 personas sostiene que no se asocia con la mejora de los parámetros físicos y mentales analizados.

El consumo habitual de yogur no se asoció con la mejora de la calidad de vida relacionada con la salud. Para investigaciones futuras se deben utilizar instrumentos más específicos que puedan aumentar la probabilidad de encontrar un beneficio potencial de este alimento (…) En comparación con las personas que no comían yogur, los que consumieron de forma habitual este producto lácteo no tuvieron una mejora significativa en su puntuación en el componente físico de la calidad de vida, y aunque se apreció una pequeña mejora en el componente mental, no fue estadísticamente significativa.

Fuente: XATAKA CIENCIA

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Carta a un vegano

Toca Comer. Carta a un vegano. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un amigo decía de las “victorias” que los nutricionistas veganos solían citar, que eran Victorias Pírricas. Tenía razón.

Yo parto de que no existe una “Panacea Dietética”, a pesar de ser una misma Fisiología Humana para todos, sabemos que ésta sigue reglas a nivel molecular y bioquímico que están dictadas, codificadas y regidas por los genes y por su activación o inhibición, en otras palabras: genética y epigenética. Un mundo que va desde insuficiencias enzimáticas, proteínas que inhiben una función genética completa, hasta el más complejo de los mecanismos.

Le digo esto por dos razones.
1- Porque comete Ud. el mismo error que muchos veganos.
Me explico mejor.
Generalmente los veganos, al parecer, se plantean las necesidades de nutrientes, vitaminas y minerales del cuerpo humano, luego identifican cada una de ellas en los alimentos que defienden y ¡listo!, a comerlas y ya.

Algo así como si las vitaminas, aminoácidos esenciales, Fe, Mg y toda una serie de elementos se encontrara en los alimentos en forma de unos “paqueticos”, listos para ser utilizados. Es como decir que “como la celulosa tiene un Hidrocarbono pues podemos servirnos de él, y NO, no tenemos enzimas para degradar la celulosa, por lo tanto, no podemos usar su Hydrocarbon”.

¿Tiene idea del simplismo que plantean?

No. Más que lo que contiene es cómo se obtiene, porque el uso de vías metabólicas alternativas, vías de eliminación con productos finales no “lisables”, tiene su costo orgánico. No es lo mismo el retinol del hígado de pescado que obtenerlo en forma de carotinoide de los cítricos. Tampoco la Riboflavina es de muy fácil obtención si no proviene de productos lácteos o de origen animal. Pero no es el punto.

2.- En estos debates sobre la dieta Vegana, siempre me asombra la falta de conocimientos sobre enfermedades humanas donde la dieta vegana es un factor importante de riesgo para complicaciones y/o aparición de otras entidades patológicas serias. Digamos:

¿¿Sabe Ud. que si un amigo suyo, sin lesión visible en la piel, pero que en un futuro adulto tendrá Vitíligo, y Ud. lo invita a un “razonamiento normativo sensocentrista” y decide la dieta Vegana, lo puede haber condenado a un síndrome poliglandular autoinmune, a un Addison Disease o a un Mixedema, cuando sólo podría haber pasado su vida con “unas manchas en la piel”??

Si Ud. analiza el primer párrafo, se da cuenta que esto no solo puede afectar su salud, sino que estas dietas extremas pueden dar como resultado alteraciones epigenéticas en sus descendientes.

No estamos a la altura de poder elegir una dieta con las características de la dieta Vegana, no con los riesgos que existen. Si en un futuro los estudios nos dan garantías de mejores resultados que nos enseñen cómo equilibrar una dieta Vegana sin correr los riesgos actuales, entonces hablemos, hablaremos de los animales y ver si es tan razonable como Ud. dice. Veo que es de” letras”, no de “Ciencias”, pero eso no implica que no me entienda.

Fuente: Misterios al descubierto

Alimentación, creencias y placeres

Toca Comer. Alimentación, creencias y placeres. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La alimentación es un ámbito que inadvertidamente tienta a proyectar nuestras creencias y pareceres en recomendaciones que afectan la vida de miles de personas. Un campo fértil en el cual los mitos ganan adeptos, las posiciones se radicalizan y los mensajes de alto impacto recorren el mundo. Ciertamente que internet y los medios de comunicación global han catalizado este fenómeno al cual la comunidad médica no está ajena y -aunque sus fundamentos puedan ser científicamente más sofisticados- es también proclive a caer en el mismo error.

Contrariamente, la investigación farmacológica, que evalúa la eficacia de un tratamiento bajo condiciones controladas, ha desarrollado una metodología confiable que permite asegurar que una droga ejerce un cierto efecto brindando seguridad a profesionales y pacientes sobre su uso clínico. Pero, lamentablemente, muchas de las recomendaciones que adoptamos en la prevención de enfermedades crónicas como la obesidad, la enfermedad cardiovascular, la hipertensión, la diabetes y el cáncer se basan en presunciones y evidencias discutibles que en algunos casos pueden ser hasta contraproducentes.

El reemplazo de la manteca por grasas trans ha sido un ejemplo de cómo una incorrecta y apresurada interpretación de la información epidemiológica se ha traducido en cambios de consumo a escala mundial. Afortunadamente, este error está siendo subsanado con el acompañamiento de la industria y los órganos regulatorios, pero la existencia de extendidos mitos y presunciones nutricionales nos expone a errores.

Hoy más del 10% de la carga mundial de enfermedad está relacionada con factores de riesgo asociados con la mala alimentación o el sedentarismo, por eso las recomendaciones nutricionales y las guías alimentarias adquieren tal importancia preventiva. Nuevas investigaciones epidemiológicas con metodologías apropiadas nos llevan a pensar que deberemos reconsiderar si el riesgo cardiovascular se asocia con la cantidad de grasa de los alimentos o con ciertos ácidos grasos específicos.

Habrá que replantear el papel de villano que le hemos asignado al colesterol de la dieta, el papel preventivo del calcio y la vitamina D más allá del hueso. No caben dudas de que el aumento del consumo de frutas y de hortalizas se asocia con la salud más allá de su aporte en fibra, que los antioxidantes naturales de los alimentos tienen un papel diferente al de sus sucedáneos farmacológicos y que, como expone el artículo del New England Journal of Medicine, muchas de las recomendaciones que implementamos en la prevención de la obesidad responden a mitos y presunciones no probadas.

Resulta natural que en muchas ocasiones debamos indicar recomendaciones aun en ausencia científica de su eficacia, pero tenemos la obligación ética de señalar cuándo surgen de una verdad demostrada o de nuestro parecer.

Fuente: lanación.com

La OMS recomienda controlar los niveles de arsénico en agua potable

Toca Comer. La OMS recomienda controlar los niveles de arsénico en agua potable. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Este organismo de Naciones Unidas ha subrayado la importancia de limitar la presencia de este elemento en el agua a 10 microgramos por litro aunque ha avisado de que este valor es «provisional» debido a las dificultades que tiene realizar esta medición.

En este sentido, ha recordado que cuando sea difícil alcanzar estos valores, los Estados podrán fijar otros más altos siempre y cuando se tengan en cuenta las circunstancias locales, los recursos y los riesgos que puede conllevar.

Y es que, según ha alertado, uno de los principales peligros que conlleva el arsénico es que puede provocar cáncer, lesiones en la piel e, incluso, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidades y diabetes.

Además, los síntomas inmediatos de la intoxicación aguda por arsénico son los vómitos, el dolor abdominal y la diarrea, seguidos de entumecimiento y hormigueo de las extremidades, calambres musculares y, en casos extremos, la muerte.

Asimismo, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado el arsénico y sus compuestos como cancerígenos para los seres humanos, y ha declarado que en el agua potable puede producir cáncer.

Se trata de un elemento natural de la corteza terrestre que está distribuido en el aire, el agua y la tierra, por lo que está presente en niveles muy altos en el agua subterránea de diversos países como, por ejemplo, en Argentina, Bangladesh, Chile, China, India, México y Estados Unidos.

Las utilizaciones de este elemento son varias ya que se usa industrialmente como agente de aleación, así como en el procesamiento de vidrio, pigmentos, textiles, papel, adhesivos metálicos, conservantes de madera, municiones. Asimismo, es utilizado en el proceso de curtido de cuero, y en menor grado en los pesticidas, los aditivos para piensos, los productos farmacéuticos, y está presente en el tabaco debido a que la planta toma arsénico de forma natural en el suelo.

Europeos en riesgo por alto contenido de grasas trans en ciertos alimentos

Toca Comer.   Europeos en riesgo por alto contenido de Grasas trans en ciertos alimentos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La investigación se publicó en el ‘British Medical Journal’ (BMJ), llevada a cabo por el equipo de investigadores del profesor Steen Stender, del Hospital Universitario de Copenhague (Dinamarca).

Mientras que el contenido total de AGT de los alimentos ha disminuido, algunos países europeos permiten comprar ciertos alimentos que todavía contienen niveles muy altos.

Los AGT están producidos principalmente por la hidrogenación industrial de aceites vegetales, un proceso que ayuda a prolongar la vida útil de los productos horneados. Según la nueva investigación, que analizó los datos de cuatro grandes estudios, la ingesta diaria de 5 gramos de AGT se asoció con un riesgo un 23% mayor de enfermedad cardiaca coronaria.

Los autores analizaron el contenido de AGT en alimentos de consumo popular en 16 países miembros de la Unión Europea (UE) en 2005 y, de nuevo, en varios países en 2009.  En el estudio se incluyeron solo alimentos que contenían «grasa vegetal parcialmente hidrogenada», y más de 15 gramos de grasa por cada 100 gramos.

En total, el análisis incluyó 70 porciones de patatas fritas y ‘nuggets’ de pollo, 90 paquetes de palomitas de maíz para microondas, y 442 muestras de tartas, bizcochos, barquillos y obleas: en 2005, una porción grande de papas fritas y ‘nuggets’, 100 gramos de palomitas de maíz para microondas, y 100 gramos de tarta o galletas u obleas, proporcionaban más de 30g/100g de AGT, en cinco países de la UE en el Este de Europa y entre 20g y 30g en ocho países de Europa Occidental; en 2009, el análisis reveló que el contenido de AGT en las papas fritas y ‘nuggets’ había caído sustancialmente en todos los países europeos estudiados.

Sin embargo, aunque el contenido de AGT en palomitas de maíz, pasteles y galletas había caído en los países de Europa occidental, este no fue el caso en Europa del Este, donde se mantuvo alto.

Un etiquetado más claro de los alimentos es una forma de limitar el consumo de ácidos grasos trans, pero la mayoría de los países todavía dependen de que los fabricantes de alimentos reduzcan voluntariamente el contenido de AGT de sus productos. Sólo unos pocos países – Dinamarca, Austria, Suiza e Islandia – han obligado a la industria a limitar la cantidad de AGT utilizada en los alimentos, y el 2% de la grasa total.

A pesar de todo, los alimentos que contienen grasas trans aún pueden ser vendidos legalmente como productos envasados o sin envasar en restaurantes y establecimientos de comida rápida, según subrayan los autores.

Fuente: Alimentariaonline

Bacón, nutrición y salud

Toca Comer. Bacón nutrición y salud.
Por desgracia, el bacón no tiene un gran valor nutricional.  Contiene parte de colina, que es necesaria para la salud del cerebro, y un poco de grasa monoinsaturada, que es buena, pero también es alto en grasas saturadas que se asocian con enfermedades cardiovasculares, así como sodio, que puede ser un problema para algunas personas que tienen presión arterial alta. En cuanto a las calorías, una tira de tocino típico tiene alrededor de 40 calorías, lo cual no es malo, pero las calorías pueden sumarse rápidamente al comer varias piezas.

Además de la grasa saturada y sodio, el tocino frito tiene más aminas heterocíclicas que cualquier otra carne. Las aminas heterocíclicas se asocian con un mayor riesgo de algunas formas de cáncer. Bacón es carne procesada por lo que se han añadido aromas y conservantes, tales como nitrito de sodio, que también puede estar vinculado a un mayor riesgo de algunos tipos de cáncer. Afortunadamente, la adición de vitamina C (ácido ascórbico) a tocino durante el proceso anula los efectos negativos del  nitrito de sodio.

Investigación

Varios estudios apuntan a una correlación entre el consumo excesivo de carnes procesadas y la mala salud, pero para ser justos, las personas que consumen grandes cantidades de carnes procesadas como el tocino también tienden a tener dietas pobres en general, consumen más alcohol, son más propensas a fumar , y suelen ser menos activas. Es difícil saber exactamente lo que supone comer grandes cantidades de bacón (o de cualquier tipo específico de carne procesada) en realidad es para su salud, pero creo que es seguro asumir que el tocino no es bueno para usted.

Hacer las paces con el bacón

La mejor manera de mantener el tocino en la dieta es usarlo como condimento en lugar de una parte principal de la comida. También se puede consumir tocino de pavo que es más bajo en grasa que el tocino regular, pero el sabor y la textura simplemente no son lo mismo que el tocino de cerdo normal. El bacón tiene un sabor fuerte, por o que no es necesario añadir mucho a sus platos. Se puede espolvorear un poco de tocino dorado  sobre una ensalada verde o utilizarlo como un ingrediente de sabor agregando en la cocina.  Se han  de elegir recetas que utilizan ingredientes saludables, sobre todo como los siguientes:

 

¿Perros calientes para una mejor salud? En realidad, sí

Toca Comer. Perros calientes frente pollo frito. Marisol Collazos Soto
Si se le presenta la posibilidad de elegir entre comer un perro caliente o disfrutar de un poco de pollo asado, es posible que quiera considerar el perro caliente.

Eso es porque los perros calientes, así como los salchichones y embutidos, están relativamente libres de compuestos cancerígenos, según una  investigación de la Universidad Estatal de Kansas (EE.UU).

J. Scott Smith, profesor de química de los alimentos, y un equipo de investigación de K-State han estado buscando en este tipo de productos cárnicos, listos para el consumo, los niveles de aminas heterocíclicas o HCA. Estos son compuestos cancerígenos que se encuentran en la carne que se fríe, a la parrilla o cocidas a altas temperaturas. Los estudios han demostrado que los humanos que consumen grandes cantidades de HCA en los productos cárnicos se han incrementado el riesgo de cánceres de estómago, colon y  mama.

El estudio se centró en ocho tipos de productos cárnicos listos para comer: perros calientes con carne de vacuno, perros calientes con carne de pavo y vacuno,  carne de cerdo, carne asada del deli, bacón, fiambres de pavo,  tocino cocido, chorizo ​​y pollo asado.

Los investigadores calentaron las salchichas y bacón en el microondas,  cocinaron en una pizza el pepperoni,  en un horno convenvional y en uno de microondas y utilizaron el pollo y carnes asada tal como se obtiene. Después de hacerlo, estudiaron la carne para determinar si contenía cinco tipos diferentes de HCA en nanogramos por gramo, ng / g.

Pepperoni tenía el menor contenido de HCA, 0,05 ng / g, seguido por los perros calientes y carnes frías, 0,5 ng / g. Estas cantidades son bajas, y los investigadores concluyeron que el consumo de estos productos cárnicos listos para el consumo contribuye muy poco a la ingesta de HCA.

El bacón ompletamente cocido, con 1.1 ng / g, y la carne de pollo asado, con 1,9 ng / g,  figuran con los cinco tipos de HCA . La piel de pollo  asado mostró niveles significativamente mayores de HCA, con 16,3 ng / g. Esto se debe a que la piel del pollo contiene más grasa y proteínas y menos humedad, y los niveles de HCA tienden a aumentar a medida que disminuye la humedad, dijo Smith.

«En base a esta investigación, el consumo de HCA se puede reducir al no comer la piel del pollo», dijo. Las razones de un menor contenido de HCA en algunos de los otros productos listos para el consumo puede ser debido al mayor contenido de agua en los productos listos para el consumo. Más humedad evita la formación de muchos HCA. los productos listos para el consumo son a menudo mejores productos, lo que significa que tienen una solución de agua con saborizantes añadidos.

«Los perros calientes y carnes frías pueden tener niveles bajos de HCA, ya que se fabrican a bajas temperaturas», dijo Smith. «Los bajos niveles de HCA también puede ser conseguidos a partir de ingredientes que se agregan a la carne y evitan la formación de HCA, mientras que la carne se cocina.»

Fuente:  Cancer on msnbc.com

 

Un estudio sugiere que centrarse en bajar de peso es ineficaz y perjudicial

En lugar de centrarse en la pérdida de peso, los investigadores recomiendan que las personas se centren en la mejora de su estado de salud.

En el nuevo estudio, los coautores Linda Bacon, una nutricionista asociada en la Universidad de California Davis, Departamento de Nutrición, y Lucy Aphramor, dietista especialista del NHS e investigador honorario en Applied Research Centre in Health and de la Universidad de Coventry, Inglaterra, citan evidencias de casi 200 estudios.

«Aunque para los profesionales de la salud pueda significar un bien cuando sugieren que las personas pierdan peso, nuestro análisis indica que los investigadores han interpretado los datos de investigación a través de una lente sesgada», dijo Bacon. «Cuando los datos son reconsiderados sin la suposición común de que la grasa es perjudicial, es abrumadoramente evidente que la grasa ha sido considerada muy exageradamente como un riesgo para la enfermedad o disminución de longevidad».

Bacon señaló que los hallazgos del estudio no son compatibles con las ideas convencionales que indican:

  • pérdida de peso podría prolongar la vida;
  • cualquier persona puede perder peso y no recuperarlo a través de la dieta y el ejercicio;
  • pérdida de peso es un objetivo práctico y positivo;
  • pérdida de peso es la única manera de que las personas con sobrepeso y  obesas puedan mejorar su salud, y
  • la obesidad representa una carga económica para la sociedad.

«El enfoque centrado en el peso no produce, a la larga, cuerpos más delgados y más sanos», dijo Bacon.

«Durante décadas,  la salud pública de los Estados Unidos y la industria privada que genera un consumo de 58.6 mil millones de dólares al año, para bajar de peso se han centrado en la mejora de la salud a través de la pérdida de peso», dijo. «El resultado es un nivel sin precedentes de insatisfacción corporal y el fracaso en lograr los resultados deseados de  salud. Es hora de considerar un enfoque más basado en la evidencia. »

Aphramor agregó: «Entre las consecuencias negativas no intencionadas que son particularmente preocupantes se pueden citar:la culpabilidad, la ansiedad, la preocupación por la comida y la forma del cuerpo, ciclos repetidos de pérdida de peso y  ganancia, la reducción de la autoestima, trastornos de la alimentación y la discriminación por peso.»

Centrado en alternativas de la salud

Concluyendo que el enfoque centrado en el peso para la salud no está justificado por la evidencia científica y de hecho ha sido perjudicial y costoso, Bacon y Aphramor sugieren que la comunidad de cuidadores de salud deben adoptar lo que ellos dicen es «un enfoque más ético,  basado en la evidencia hacia la salud pública nutricional»,que incite a las personas a concentrarse en el desarrollo de hábitos saludables y no en el control de peso.

Los investigadores subrayan que hay indicios de que el cambio de comportamientos de salud sostenible puede mejorar la presión arterial, lípidos en sangre, la autoestima, imagen corporal, y otros indicadores de la salud y el bienestar, independientemente de cualquier cambio de peso y sin los aspectos negativos de enfoques centrados en el peso. Mientras que la pérdida de peso puede provocar, el objetivo es el autocuidado en lugar de la pérdida de peso, dicen. Esta práctica de peso neutro se conoce como la salud en todas las tallas.

«Se desprende de la revisión de los datos que el peso corporal es un objetivo pobre para las intervenciones de salud pública», dijo Bacon. «En cambio, la comunidad de cuidadores de salud debe cambiar su énfasis de control de peso hacia las estrategias de mejora de la salud, para el bienestar de las personas de todos los tipos.»

Bacon es el autor del libro 2010, «Health at Every Size«, basado en la investigación publicada con anterioridad. También es el fundador de Health at Every Size Community Resources, disponible en línea en http://www.haescommunity.org/ .

El apoyo financiero para este estudio fue proporcionado a través de West Midlands Nurses, Midwives and Allied Health Professions research training award to Aphramor. Bacon and Aphramor are both Health at Every Size y, a veces mediante compensaciones económicas para escribir e impartir conferencias sobre este tema.

Fuente: PHYSORG.COM

Las «dietas milagro», un riesgo para la salud con las que no se pierden kilos

Las dietas milagrosas no existen. Si está pensando en perder kilos, olvídese de los regímenes que le prometen perder mucho peso en pocas semanas, porque toda la comunidad científica coincide al señalar que las dietas mágicas son un engaño.

¿Cómo reconocer las dietas milagro?

Para evitar caer en alguno de estos regímenes mágicos, sólo hay que fijarse un poco porque son fácilmente reconocibles.

Todos prometen una pérdida de peso rápida, aseguran que se pueden llevar sin esfuerzo y que son completamente seguros para la salud. «Todas la dietas mágicas tratan de ganar adeptos promocionándose con estas tres características» asegura el doctor Salvador.

Además, hay otras pistas para detectar cuando una dieta es fraudulenta, según comenta el dietista Julio Basulto:

-Prohiben el consumo de un grupo de alimentos.

-Contienen listados de productos buenos o malos.

-Venden preparados alimenticios carísimos y exclusivos de esas dietas.

-Aportan relatos de supuestos médicos o famosos para darle credibilidad.

-Contienen afirmaciones que contradicen a la comunidad científica como «la fruta es mala» o «el pan engorda».

Tipos de dietas mágicas

Aunque algunos expertos señalan que nombrar este tipo de dietas «es darle más publicidad», otros opinan que conviene hablar de ellas «para que la población conozca las dietas de las que debe huir«. Estas supuestas dietas mágicas se pueden clasificar en tres grandes grupos.

1-Dietas hipocalóricas desequilibradas: se basan en la escasa ingesta de calorías. Suelen ser monótonas y deficitarias en nutrientes. Además, no contribuyen a la perdida de grasa sino de masa muscular.

Por lo tanto, al abandonar esta dieta el cuerpo termina teniendo un rápido aumento de peso, que es en su mayoría grasa corporal. Algunos regímenes que se incluyen en esta categoría son: la dieta de la Clínica Mayo, la Dieta Cero o la Dieta Groumet.

2-Dietas disociativas: se fundamentan en que los alimentos contribuyen al aumento de peso en función de determinadas combinaciones. Por ello no restringen su ingesta sino que limitan la toma de alimentos por grupos.

Es decir, en una comida sólo se pueden tomar proteínas o sólo hidratos de carbono. «Esta teoría carce de fundamento científico ya que no existen los alimentos que sólo contengan proteínas, hidratos o lípidos», comenta el doctor Salvador. La dieta Montignac, la dieta Hay o Disociada y la dieta Hollywood son algunas de la que se enmmarcan en esta categoría

3-Dietas excluyentes: Podría decirse que son las más peligrosas puesto que se basan en eliminar de la dieta algún nutriente, lo cual termina provocando alteraciones metabólicas.

«Por ejemplo si quitamos todos los hidratos de carbono y sólo se ingiere proteínas, al final terminaremos destruyendo el tejido muscular porque se pierde mucha agua», señala el doctor Salvador. Otras modalidades son las que son ricas en hidratos y sin lípidos ni proteínas o las ricas en grasa. La dieta Atkins, la dieta de los Astronautas, la dieta del Dr.Hass o la dieta de la Proteína Líquida son algunas de estas dietas excluyentes que debemos evitar.

La dieta del Grupo Sanguíneo o el test de Alcat también podría enmarcarse aquí. Mediante un análisis de sangre se detectan los alimentos con mayor índice de alérgenos y éstos son suprimidos de la dieta de esa persona. «Es absurdo eliminar un nutriente basándose en este estudio», asegura el doctor Salvador. «Todas las sociedades científicas dicen que estos test sanguíneos son una patraña, un timo. Punto y final», afirma rotundamente Basulto.

Riesgos para la salud

A simple vista, el primer riesgo de este tipo de tratamientos es la recuperación o aumento del peso perdido una vez que se abandonan, pudiendo degenerar incluso en problemas de sobrepeso.

La explicación es que al ingerir menos energía de la necesaria, nuestro organismo se ralentiza para gastar menos reservas. Sin embargo, cuando se abandona la dieta, el organismo sigue gastando menos pero nosotros comemos más. Por tanto se recupera más peso y en forma de grasa corporal. La leptina y la grelina, son las hormonas responsables de esta recuperación de peso, según acaban de descubrir un grupo de científicos españoles.

Pero los riesgos más importantes para la salud son: un aumento de la mortalidad total (sobre todo en las dietas ricas en proteínas y nulas en hidratos de carbono), mayor riesgo de enfermedad cardivascular, hipertensión, diabetes, estreñimiento, osteoporosis o fallo renal, entre otros.

«Además de estos riesgos, yo prefiero hablar de otros que parecen preocupar más a las personas que piensan en su aspecto físico, por eso otros efectos a tener en cuenta son la halitosis, pérdida de cabello o sequedad en la piel», apunta Basulto.

Asimismo, estas diestas también contribuyen a la adquisición de malos hábitos alimenticios con la repercusión que ello tiene a largo plazo.

Apliar información en:  rtve.es

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