Sensor para detectar leche descompuesta

Toca Comer. Sensor leche descompuesta. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Especialistas del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ) desarrollan un biosensor que determine, en tiempo real, cuándo la leche no es apta para el consumo humano, y se espera que su uso sea industrial.

Esta tecnología tiene dos componentes principales: un sistema de reconocimiento biológico y el segundo de transducción. El propósito del primero es detectar información bioquímica específica para que esta sea convertida en una señal eléctrica por el elemento de transducción.

“Una de las características deseables en el biosensor es que tenga alta especificidad, es decir, la capacidad de detectar solo el compuesto de interés, aun cuando existan otros en la muestra”, detalló el doctor Enrique Jaime Herrera López, investigador del área de Biotecnología Industrial del CIATEJ. Añadió que con esta tecnología buscan detectar la presencia de enzimas que contribuyen a degradar las grasas de la leche.

Debemos entender el término no apto para su consumo como una transformación de la leche en cuanto a su textura, aroma, sabor y color, afectando la calidad del producto. Comúnmente se asocia la fecha de caducidad en un envase de leche con el hecho de que el producto ya no es apto para el consumo humano; sin embargo, la fecha no necesariamente indica si el producto se ha descompuesto.

El especialista del CIATEJ explica que la leche puede ponerse en mal estado incluso días antes de la fecha marcada de caducidad. Porque depende de la manipulación y condiciones de conservación del producto, y sugiere nuevas tecnologías que indiquen de manera confiable a los consumidores cuándo el producto ya no es apto para su consumo.

El biosensor será útil para los productores, envasadores y distribuidores de leche, quienes de manera oportuna podrán detectar cuando el producto a comercializar es confiable para consumirlo.

Y los consumidores tendrían una herramienta, el biosensor en el envase, que les ayude a saber si el producto es apto para consumo humano.

En paralelo, el equipo de investigación del CIATEJ diseñará un biosensor para detectar en la leche bacterias patógenas que pudieran ocasionar enfermedades como la tuberculosis o brucelosis. Sin embargo, las aplicaciones de esta tecnología son potenciales ya que podría servir para la detección de otros alimentos contaminados por bacterias patógenas.

Fuente: Alimentariaonline.com

La FDA aprobó el primer microchip que se puede ingerir

Toca Comer.   La FDA aprobó el primer microchip que se puede ingerir. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) acaba de autorizar la salida al mercado de una pastilla que contiene un microchip con un sensor para monitorear el cumplimiento de los tratamientos médicos, lo que para algunos marca el comienzo de la era de la medicina digital.

La compañía responsable de este invento es Proteus Digital Health, quienes diseñaron un sensor del porte de un grano de arena que consiste en un chip de silicio que contiene cobre y magnesio. Cuando es digerido, genera un pequeño voltaje como reacción a los jugos digestivos, el cual se convierte en una señal que recoge un parche en la piel del paciente, el que transfiere la información a un teléfono móvil.

Actualmente sólo se aprobó el dispositivo basado en estudios mostrando su seguridad y eficacia cuando se instala en píldoras placebo, por lo que la empresa espera poder “aprobar próximamente su invención con otros medicamentos como los que deben ser ingeridos durante años, como remedios contra la tuberculosis, diabetes o enfermedades crónicas de ancianos“, afirma George Savage, co-fundador y jefe del área médica de la empresa.

Savage afirma que la idea no es “que los doctores castiguen a la gente, sino que comprendan cómo sus pacientes responden a sus tratamientos. De esta forma, podrán prescribir diferentes dosis o cambiar el remedio si notan que no se ingieren de forma adecuada”, asegura el médico.

Link: Approved: The First Swallowable Electronic Devices (Popular Science)