El rotativo británico The Guardian ha revelado que una empresa tailandesa, CP Group, proveedor de marisco de algunas de las grandes cadenas de distribución alimentaria mundiales, como Walmart, Carrefour, Costco o Tesco, tiene a empleados en situación de esclavitud.
Carrefour ha reaccionado ante estas informaciones, anunciando la suspensión de los tratos comerciales con este proveedor hasta que se esclarezcan los hechos y condenando los mismos. En un breve comunicado, el grupo ha informado de que este empresa fue objeto hace un año de una auditoría y no encontraron «nada anormal en ese momento».
En el momento de esta información, otros distribuidores aún no habían hecho público sus reacciones.


