Enfriador para latas y botellas que puedes llevar a todas partes

AISBER es un enfriador para bebidas portátil, que se activa en el momento en el que se quiere enfriar la bebida. La activación consiste en una mezcla de componentes que desencadena una reacción endotérmica (absorbe calor) enfriándose hasta casi los 0ºC en pocos segundos. Después se coloca alrededor de la bebida y ésta se enfría en unos 10 minutos.

Fuente: Xataka

Como mantener fría una lata de cerveza

Toca Comer. Como mantener fría una lata de cerveza. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En verano, latas y botellas de bebidas frías empiezan a calentarse nada más sacarlas de la nevera. Ese calentamiento se produce por dos causas, la transmisión de calor del aire por conducción, y la condensación de agua en el exterior del recipiente. Este segundo efecto lo podemos denominar «botijo inverso», ya que calienta la lata por el mismo fenómeno que refresca un botijo solo que al revés. El calor latente de evaporación enfría el botijo, y en la condensación calienta la lata. En ambientes muy húmedos el efecto botijo inverso es responsable de dos tercios del calentamiento de la lata. Para prevenirlo resultan efectivas las fundas de neopreno, o en su defecto envolver las latas en bolsas de plástico.

Cuando se vive en una zona sometida al régimen de brisas, una de las cosas curiosas que ocurre es que el ambiente está siempre cercano al 100 % de humedad. Al menos de día, en toda la fase del ciclo en que el viento viene de mar a tierra, el aire que está sobre el mar se carga con toda el agua que puede llevar disuelto.

Ese aire circulante cargado de humedad resulta agresivo. Cualquier pieza de hierro expuesta se oxida a una velocidad llamativa, la comida se arruina: el pan está chicloso, las galletas no crujen, los frutos secos se enrancian… La capacidad de humedecer y oxidar que tiene ese viento cargado de humedad es tremenda.

En cuanto se saca una bebida de la nevera, una botella o una lata, se empiezan a formar gotitas de agua en su superficie. La cantidad de agua que cabe disuelta en el aire cambia con la temperatura, y es menor en el aire frío. Así, cuando el aire se acerca a la superficie de la lata se enfría y el agua sobrante se «desdisuelve» (precipita) formando gotitas. Como la humedad es mucha, esas gotas engordan rápidamente y escurren hacia abajo, los posavasos se hacen imprescindibles.

Artículo completo en: INVESTIGACIÓN Y CIENCIA. SciLogs


 

¿Beber cerveza (o agua) helada para perder peso? Falso

Toca Comer.   ¿Beber cerveza (o agua) helada para perder peso? falso. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Este es el mensaje supuestamente fundamentado en la física

“Por las leyes de la Termodinámica, todos sabemos que una caloría es la energía necesaria para pasar 1 gr. de agua, de 21,5º a 22,5º C. No es necesario ser ningún genio para calcular que si el hombre toma una copa de agua helada (200ml o 200g), aproximadamente a 0º, necesita 200 calorías para ponerla a 1º. Para que haya un equilibrio térmico con la temperatura corporal, serán necesarias unas 7400 calorías para que estos 200grs. de agua, alcancen los 37º de la temperatura corporal (200 g x 37ºC). Y para mantener esta temperatura, el cuerpo usa la única fuente de energía disponible: LA GORDURA CORPORAL. O sea, que precisa quemar grasas para mantener la temperatura estable. La Termodinámica, no nos deja mentir sobre esta deducción. Así, si una persona bebe una pinta de cerveza (aproximadamente 500cc) a la temperatura de 0º, pierde aproximadamente 17500 calorías (500 g x 37ºC). Ahora bien, no vamos a despreciar las calorías que tiene la pinta de cerveza, que son aproximadamente 1000 calorías para los 500grs. Si se restan estas calorías, tendremos que una persona pierde aproximadamente 16500 calorías por la ingesta de una pinta de cerveza helada. Obviamente, cuanto más helada esté la cerveza, mayor será la pérdida de calorías. Como debe estar claro para todos, esto es mucho más efectivo que, por ejemplo, andar en bicicleta o correr, con lo que solo se quemarían unas 1.000 calorías por hora. Así pues, adelgazar es terriblemente sencillo. Basta con beber cerveza bien helada, en grandes cantidades, y dejemos a la termodinámica hacer el resto”.

Está ideado con el único objetivo de engañar. Es, en definitiva, un ejemplo claro de cómo suelen organizarse estos mitos del adelgazamiento fácil. Vamos a analizarlo:

1. La definición de caloría es acertada, más o menos: en realidad se trata de la cantidad de energía necesaria para incrementar en un grado centígrado la temperatura de un gramo de agua (en concreto, desde 14,5 ºC hasta 15,5 ºC). Por tanto, es cierto que la cantidad de energía necesaria para calentar 200 mililitros de agua helada (a 0 ºC) hasta que alcance 37 ºC (la temperatura corporal) es de 7.400 calorías aproximadamente.

2. Es cierto que cuanto mayor sea el volumen de líquido helado, mayor “inversión” de calorías será necesaria para calentarlo hasta 37 ºC. En el caso de medio litro de cerveza helada, la cantidad de calorías es de 18.500 (ya sé que en el texto afirma que 17.500, pero este dato da muestra, una vez más, del calado científico del mismo. Su autor no sabe por dónde se agarra una calculadora).

3. Falla estrepitosamente en el cálculo del aporte de energía de la cerveza. No son 1.000 calorías, como afirma alegremente, sino unas 225 kilocalorías. Fíjense bien, no he dicho 225 calorías, sino 225 kilocalorías, es decir, 225.000 calorías (todo en letra, como en los cheques: doscientas veiticinco mil calorías).

4. El “pequeño error” de esta placentera pero absurda (e ineficaz) herramienta para perder peso trincando cerveza está en confundir calorías con kilocalorías.

 

Hagamos las cuentas bien y veamos el balance de beber medio litro de cerveza helada:

  • Beber medio litro de cerveza helada implica un desembolso energético de 18.500 calorías (para calentarla hasta 37 ºC).
  • Esa misma cantidad de cerveza aporta 225.000 calorías (para llegar al contenido calórico de esta cantidad de cerveza se puede consultar esta entrada)
  • Por tanto, el balance final después de beberla (aparte del puntito gracioso) es de 206.500 calorías positivas.

Alguien podría pensar que la dieta de la cerveza helada (que aporta calorías con una resultante claramente positiva) puede cambiarse por la dieta del agua helada (ya que el agua es el único alimento que no aporta calorías). Pues bien, para llegar a un balance “cero” entre las calorías que necesita diariamente una persona (pongamos 2.500 kilocalorías, en términos medios) a base de calentar ese agua hasta los 37ºC habría que beber cada día:

(500ml x 2.500.000 cal) / 18.500 cal para pasar medio litro de agua helada a 37ºC = 67.567,56 ml de agua helada

O lo que es lo mismo, algo más de 67,5 litros de agua helada al día, es decir unos 270 vasos. Lo que no parece muy coherente ni saludable.

Fuente: El Nutricionista de la General

Bajo licencia Creative Commons

Lo que pasa dentro de una tetera mientras se calienta un líquido

El transporte de calor en el agua dentro de un tetera puesta al fuego pasa de forma sucesiva por estar dominado por la conducción, la convección y la ebullición. Mirar en el interior de una tetera es muy difícil, por ello, para ilustrar estos tres fenómenos y las transiciones entre ellos, este vídeo utiliza una celda de Hele-Shaw: el líquido se encierra en un contenedor rectangular delgado formado dos placas de cristal transparente de 50 mm por 25 mm, puestas en vertical y separadas por 1 mm de distancia; la celda se calienta por abajo mientras la parte superior está abierta. Para reconstruir los perfiles de temperatura los autores han utilizado un curioso mecanismo, mirar un retícula y ver cómo se deforma la imagen por el cambio del índice de refracción del líquido caliente. En lugar de agua han utilizado etanol porque su punto de ebullición (78 ºC) es más bajo. El vídeo participa en la APS-DFD Gallery of Fluid Motion 2012 #83753. Más información en S. Wildeman, H. Lhuissier, C. Sun, D. Lohse, “Inside a kettle,” arXiv:1210.3693, Subm. 13 Oct 2012.

Fuente: Francis (th)E mule Science’s News

Cómo meter un huevo en una botella

En este experimento, se  verifica, de una forma sencilla, la termodinámica del aire (gas) contenido en la botella.

Material Necesario

• Una botella de cristal cuya boca sea algo menor que el tamaño de un huevo
• Un huevo cocido y pelado. También se puede utilizar un globo relleno de agua con un tamaño algo mayor que la boca de la botella de cristal.
• Una cerilla.

Instrucciones

Encender la cerilla y meterla en la botella de cristal. Seguidamente coloca el huevo duro sobre la boca de la botella para taparlo. Esperar unos segundos y se verá como funciona.

Explicación

Al calentarse el aire que está contenido en la botella, las moléculas que constituyen el aire (nitrógeno 78%, oxígeno 21%, etc.) se mueven de una forma más enérgica (teoría cinética de los gases) por lo que si confinan en un recinto cerrado, ejercerán mayor presión sobre las paredes del recinto. En el caso del aire que estaba dentro de la botella, al no estar confinado, se escapa al exterior, para mantener así la presión constante en el interior. Cuando la boca de la botella se tapa con el huevo, que posee una gran flexibilidad por estar cocido, la pequeña llama se apaga (combustión del oxígeno del interior) con lo que la temperatura comienza a descender, disminuyendo la presión del aire al estar contenido en un volumen constante.

Como consecuencia de la menor presión del aire del interior de la botella, el aire del exterior ejerce una presión sobre el huevo haciendo que éste se introduzca por su flexibilidad. Una vez que el huevo está dentro de la botella y la boca de la botella está libre, las presiones se igualan.

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