Catorce pacientes requirieron hospitalización, y aún permanecen en tratamiento un menor y tres adultos en el Hospital de Barbastro. La investigación reveló la presencia de Salmonella tanto en tostadas con tomate (pan tostado con tomate encima), como en los propios tomates suministrados y en utensilios empleados para preparar y servir los alimentos.
Los análisis indicaron que la fuente de la contaminación podría ser el manejo y almacenamiento inadecuado durante jornadas de calor intenso y elevada demanda. Se encontraron brotes positivos tanto en los alimentos como en las herramientas para manipularlos, así como en algunos manipuladores de alimentos que no podrán volver al trabajo hasta que sus pruebas sean negativas.
Las autoridades subrayaron la importancia de aplicar estrictas medidas de higiene, como el lavado de verduras y manos, y el mantenimiento de la cadena de frío especialmente en verano. Gracias a la cooperación de los establecimientos y los organizadores, fue posible rastrear y controlar el brote, evitando que la cifra de afectados aumentara aún más.