Estudios prueban la inutilidad de los suplementos vitamínicos

Toca Comer. Estudios prueban la inutilidad de los suplementos vitamínicos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El mensaje de los expertos es claro y directo: los suplementos vitamínicos no previenen ni las enfermedades crónicas ni la muerte; su uso no está justificado, y «por ello, no deben consumirse». Estas son las conclusiones que varios investigadores en salud del Estados Unidos explicaron ayer lunes en un editorial en el Annals of Internal Medicine.

Los expertos argumentaron también que estos suplementos dietéticos «no tienen ningún efecto beneficioso ni para el corazón ni para la mente» e, incluso, fueron un poco más allá: «Según varios estudios, algunos de los componentes de los suplementos con vitamina E, beta-caroteno -o pro-vitamina A-,  y con altas dosis de vitamina A pueden aumentar los riesgos de morir. La evidencia es insuficiente para recomendar su uso frecuente».

En el primer estudio, cuya autora principal es Grodstein, los investigadores quisieron ver si los suplementos multivitáminicos ayudaban a la función cognitiva -a pensar mejor y de forma más clara-. Reclutaron a más de 5.000 personas de 65 años o mayores y mientras unos tomaban el compuesto, a otros les fue administrado un placebo. Los investigadores, tras 12 meses de estudio, no encontraron ninguna diferencia entre ambos grupos.

En la otra investigación, liderada por Lamas, los expertos estudiaron a más de 1.500 personas de más de 50 años que habían sufrido un infarto seis semanas antes de participar en la investigación. Al igual que en el procedimiento anterior, algunos sujetos ingirieron multivitaminas mientras a otros se les suministró placebo. Tampoco hubo mejoría en este estudio.

Ampliar en: ElPaís.com

Los antioxidantes no protegen del ACV y la demencia

Toca Comer.  Los antioxidantes no protegen del ACV y la demencia. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Según un nuevo estudio, los adultos mayores con una alimentación rica en antioxidantes no reducirían su riesgo de desarrollar demencia o de tener un infarto cerebrovascular (ACV).

Un equipo halló que las personas que consumían gran cantidad de café, té, naranjas y vino tinto eran tan propensas a desarrollar trastornos neurológicos en los 14 años siguientes como los que evitaban los alimentos ricos en antioxidantes.

«La literatura publicada sobre los antioxidantes y la demencia es contradictoria», dijo la autora principal del nuevo estudio, Elizabeth Devore, del Hospital de Brigham y las Mujeres, Boston.
Aunque existen pruebas de que ciertas vitaminas protegen el cerebro, dijo que se desconoce si eso se aplica a todos los antioxidantes, como las vitaminas C y E, el selenio y los flavonoides. «Existe la idea de que todos los antioxidantes serían beneficiosos, pero al estudiar cada uno, no surge necesariamente un motivo para pensar que uno actuaría el organismo como el otro», destacó.

El estudio incluyó 5395 holandeses de más de 55 años que en 1990 habían respondido cuestionarios sobre su consumo de 170 alimentos. El equipo de Devore siguió a esos participantes durante los siguientes 14 años, en los que a 599 se les diagnosticó demencia (484 tenían Alzheimer) y 601 tuvieron un primer ACV.

Los que más antioxidantes ingerían eran tan propensos a padecer esas enfermedades neurológicas como los participantes que rara vez los consumían. Y este patrón se mantuvo tras considerar la edad, la cantidad de comida que consumían y si fumaban, según publican los autores en Neurology.
Los estudios por imágenes del cerebro de 462 participantes no revelaron una relación entre el consumo de antioxidantes y el volumen de la materia blanca o gris.

Devore aclaró que, como el estudio se concentró sólo en los alimentos, se desconoce si los suplementos con antioxidantes influirían en el riesgo de desarrollar demencia o de tener un ACV.
El equipo escribe que es posible que algunos antioxidantes sean beneficiosos para el cerebro. «Varios estudios demostraron que un mayor consumo de vitamina E a través de los alimentos está asociado con una reducción del riesgo de demencia», indicó Devore, quien agregó que lo mismo ocurre con el consumo de vitamina C y el riesgo de tener un ACV.

Dijo que todo esto sugiere que la población debería seguir consumiendo gran cantidad de frutas y verduras, incluidos los frutos rojos, y optar por ciertos antioxidantes. «Quien esté preocupado por la demencia y el ACV (…) debería tratar de consumir vitamina E para reducir el riesgo de desarrollar una y vitamina C, para el otro», remarcó.

Fuente:  MedlinePlus

Mitos y creencias acerca de las vitaminas en pediatría

Toca Comer.   Mitos y creencias acerca de las vitaminas en pediatría. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Algunas de las situaciones por las que se solicitan o se prescribe una vitamina en la consulta del médico pediatra:

1.- Mi hijo no come: motivo de consulta muy popular en la que los padres hacen mucho énfasis, sin tomar en cuenta que el niño tiene una afección que disminuye su apetito como tal

2.- Mi hijo es anémico: en este sentido se cataloga al niño y se pide vitaminas para esta enfermedad (no hierro que sería el elemento adecuado) sin antes comprobar si hay una deficiencia de dicho nutriente.

3.- Ya lo desparasité ahora  necesita su vitamina: una de las más populares en la que existe una “obligación” de suministrar la vitamina ante una acción (desparasitar)

4.- Le he dado muchos “combióticos” (antibióticos) y eso me lo pone anémico y me le baja las defensas: situación muy popular en la que se ha observado también que muchos médicos promueven este tipo de creencias.

5.- La gripe a cada rato lo enferma debe de tener “las defensas bajas”: en esta ocasión se interpreta que las vitaminas tendrían un efecto protector sobre enfermedades.

6.- Deme una vitamina porque no come comida solo quiere “Leche” o “Chiverías” (comida basura): en este caso es el reflejo de un mal hábito alimenticio propiciado por los padres o cuidadores del niño, por lo general el niño está en peso y talla normal para la edad u obeso.

Papel de la industria farmacéutica: aquí los laboratorios han diseñados combinaciones para vender más sus productos, tal es el caso del uso de ciproheptadina un antihistamínico que en sus reacciones adversas producía aumento del apetito. Esto se usó para niños inapetentes como consecuencia de ello se observó que interferían con la hormona del crecimiento y se observaba talla baja en los niños. La adicción de aminoácidos como la Lisina es otra combinación popular junto al uso de multivitamínicos para estimular el apetito.

Papel del pediatra: en muchas ocasiones prescribimos estos componentes más como efecto “placebo“ o  en muchas ocasiones como respuesta a la presión de los padres.

Fuente: overblog

Juzgados por la muerte de su bebé de 11 meses privado de alimentación

Toca Comer. Veganos y falta de vitaminas B12 y A. Marisol Collazos Soto

Una pareja de franceses, Sergine y Joel Le Moaligou, decidieron no hacer caso a las recomendaciones basadas en la ciencia y en el sentido, que recomiendan introducir la alimentación complementaria del bebé a partir de Toca Comer. Veganos y falat de vitamina B12.Marisol Collazos Sotolos seis meses de edad y sin embargo lo alimentaron durante más meses exclusivamente con leche materna, además de no efectuar un seguimiento adecuado de la salud del bebé y desatender las orientaciones médicas.

Esto sucedió en marzo de 2008, cuando los padres, preocupados por la delgadez y palidez de su hija, avisaron a los servicios de emergencias, que confirmaron la muerte de la niña al llegar a la casa de la familia en Saint-Maulvis, a unos 145 kilómetros al norte de París.

Louise presentaba un peso notablemente inferior a la media para su edad, y la autopsia reveló que presentaba una carencia de vitaminas A y B12, algo que incrementa la probabilidad de sufrir infecciones y cuya causa un “desequilibrio alimenticio”. Se determinó que la causa de la muerte era una neumopatía aguda.

Los padres, contrarios a la medicina, preferían cuidar y curar a sus hijos por sus propios medios y a partir de sus lecturas de libros.  Tras un examen médico cuando Louise tenía nueve meses, los padres decidieron no seguir el consejo del médico que les recomendó hospitalizarla ante la bronquitis que padecía y la pérdida de peso.

¿El microondas quita vitaminas y nutrientes a los alimentos?

Es común escuchar el rumor difundido de que los alimentos cocinados en un horno microondas pierden vitaminas y nutrientes durante el proceso. ¿Es esto cierto? Antes de responder a esta pregunta, veremos la base científica sobre cómo funciona un microondas.

Los alimentos contienen moléculas de agua, las cuales poseen un extremo con carga positiva y otro con carga negativa. El campo electromagnético que genera el horno microondas mueve literalmente las moléculas de agua, orientándolas en una dirección. Pero cuando las moléculas de agua se orientan en una dirección específica, el campo eléctrico se invierte, con lo que todas las moléculas de agua cambian su posición (rotan). Estas inversiones de la orientación del campo electromagnético suceden muy rápidamente, a razón de 2450 millones de veces por segundo, lo que produce calor por agitación molecular (el calor está directamente relacionado con la vibración o agitación de las moléculas). Como resultado, el alimento se calienta por excitación de las moléculas de agua, que se están moviendo y girando sobre sí mismas a una gran velocidad.

Entonces, ¿puede este procedimiento alterar los alimentos de tal manera que pierdan vitaminas, nutrientes y otras características? La respuesta es un rotundo “no”. Los alimentos cocinados en un microondas son tan seguros y tiene el mismo valor nutricional que los cocinados en un horno tradicional. La diferencia consiste en que la energía del microondas penetra más profundamente y acelera la conducción del calor a todo el alimento. El único resultado es que tarda menos en calentarse.

Fuente: Ciencia Limada

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