Enviar Whisky al espacio empeora su sabor

Toca Comer. Enviar Whisky al espacio empeora su sabor. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La destilería escocesa Ardbeg envió al espacio uno de sus mejores Whiskeys para comprobar cómo envejecía con gravedad cero, y por fin han publicado sus resultados. El Whiskey estuvo tres años en el espacio en unas barricas especiales aptas para ese entorno, pero que de igual forma incluían el mismo roble que se usa en la Tierra para añejar este preciado licor escocés.

Un grupo de expertos, científicos e investigadores se ha reunido para determinar los cambios que sufrió el Whiskey, y en el apartado de sabor las noticias no son nada buenas:

Su intenso aroma tenía toques de humo antiséptico, caucho y pescado ahumado, junto con una curiosa nota de perfume de violeta y tonos de madera muy marcados. Todo esto tenía como resultado un aroma y sabor bastante carnoso”.

Fuente:  GIZMODO

Desechos de producción de whisky usados como combustible

Toca Comer. Desechos de producción de whisky usados como combustible. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Celtic Renewables, produce biocombustibles tomando como base los subproductos de las industrias biológicas de la destilería Tullibardine, que fabrica whisky puro de malta.

A través de un vínculo con los investigadores de la Universidad Napier de Edimburgo, quienes crearon el biocombustible para automóviles con los desechos de la fabricación del whisky y luego lo patentaron, Tullibardine aprovechó las bacterias que se alimentan de los desechos del proceso de elaboración de la bebida y producen butanol, el cual se utiliza para los combustibles de vehículos.

Hay que tener en cuenta que más del 90% del material que sale de una destilería de whisky no es más que desechos provenientes de las diferentes etapas del proceso de fabricación del producto final.

Por su parte, el profesor Martin Tangney, fundador de Celtic Renewables, asegura que la asociación entre su empresa y Tullibardine es un importante paso en el desarrollo de un negocio que combina dos íconos de las industrias escocesas: el whisky y las energías renovables.

La original fórmula obtenida combina la zupia (compuesta por los residuos líquidos del proceso de preparación de bebidas alcohólicas a base de pan) y los desechos de los granos que usan para la fabricación del whisky escocés, uno de los mayores productos de exportación del país británico.

Fuente: Alimentariaonline

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