Los nuevos tipos de tecnología de iluminación LED llegarán a las tiendas al por menor con un doble objetivo: ya no tanto por un evidente ahorro de energía de hasta el 80%, sino también para atraer a los compradores con un universo de colores que nuestro cerebro tendrá que acostumbrase a asimilar.
Con las nuevas luces LED digitales se puede casi duplicar el verdadero color de la iluminación solar, lo que significa que las naranjas parecen el doble de naranjas, las carnes el doble de rojas y los pescados, sin duda, resplandecientes igual que una estrella de cabaret.
La iluminación LED permite varias tonalidades, pudiéndose intercambiar bombillas según el tipo de alimento a iluminar (tonos tintos para las carnes, amarillos y verdes para las frutas y verduras…). Además los LEDs, al calentarse mucho menos que las bombillas incandescentes o los fluorescentes, estropean también menos la comida presente en los puestos de exposición.
En varios estados de EE.UU han adoptado una norma promulgada por la Food and Drug Administration que limita ciertos tipos de iluminación como engañosas. La norma establece que “los aditivos alimentarios, las envolturas de colores o las luces no pueden ser usadas para tergiversar la verdadera apariencia, color o la calidad de un alimento”.
Ampliar en: COOKING IDEAS